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introducción prejuicios hacia mujeres homosexuales

1.-Introducción:

La sociedad latinoamericana está regida en su gran mayoría por la heterosexualidad normativa, es decir, la idea de que la orientación heterosexual es la única socialmente aceptada, correcta, moral y “normal”. Es a partir de esta que surgen determinados patrones discriminatorios y excluyentes que se normalizan y refuerzan debido que son fomentados por el estado mediante la creación de leyes de esta índole. Estas dinámicas hacen que las personas desarrollen una idea de que es lo prohibido y lo normal para las personas del sexo masculino y femenino (Vargas,2013).

La religión, la católica en específico, es un elemento principal en la cultura latinoamericana, el cual ha influido de gran manera sobre las creencias y prejuicios de las personas creyentes. Algunos quienes siguen esta religión suelen atribuir el término “sodomía” a las prácticas homosexuales o contra natura, o las que no entren dentro de los parámetros de la heterosexualidad. Por ejemplo en Costa Rica, se hace uso del término y se sanciona a aquellos que la practiquen con humillación pública, ya que esto está establecido así en su Código Penal (1970) dentro del Título III sobre las “Contravenciones a las buenas costumbres”. Este nombre nos pone a pensar en dos cosas: ¿cuáles son exactamente esas buenas costumbres?, y ¿por qué las muestras de afecto entre parejas homosexuales no podría entrar en esta categorización si es que no están siendo violados los derechos de otras personas ajenas a ella?, es muy cuestionable y refutable desde un punto de vista laico.

Además, la homosexualidad femenina es castigada debido a que no incluye la genitalidad entre sexos femenino y masculino, sino más bien involucra a la exploración del cuerpo como elemento fundamental para obtener placer y la masturbación genital de la pareja y de una misma. Y es por ello que se forma el prejuicio de que las mujeres homosexuales son inmorales y adictas a la masturbación porque esta forma parte de las conductas sexuales en pareja que realizan, sin embargo, esto puede suponer una imprecisión ya que estas no son necesariamente adictas, sino son personas expresando afecto que exploran su cuerpo con libertad.

2.-Planteamiento de la perspectiva psicosocial:

Planteamiento de la perspectiva psicosocial y los prejuicios a mujeres homosexuales blog de psicologia

En la declaración universal de derechos humanos se determina que todos los humanos son libres e iguales en dignidad y derechos y deben comportarse fraternalmente unos con los otros (ONU, 1948). No obstante, las violaciones hacia el derecho a la igualdad con la discriminación; a la libertad, con límites para la expresión afectiva; al bienestar físico, con la agresión homofóbica, se demuestra que los derechos fundamentales no son respetados. Incluso algunas organizaciones establecidas para la defensión de estos, los vulneran porque no derogan aquellas normas excluyentes y permiten que se continúe discriminando.

Son muchos los prejuicios atribuidos hacia mujeres homosexuales. Por ejemplo, la creencia de que habrá una confusión de roles que los hijos o hijas puedan tener si es que viven con su madre homosexual y su pareja, porque no tienen una figura parental masculina es un prejuicio común. En segundo lugar, la confusión de identidad sexual y orientación sexual asignada a sus hijos, ya que, nuevamente, no está presente un hombre. Asimismo, aún persiste la percepción de que la  homosexualidad es errónea y un estilo de vida perjudicial, lo cual no es para nada cierto. Esta creencia surge como parte del cambio del rol femenino de la mujer como madre, subordinada y pasiva. (Universidad del Desarrollo,2017).

Los derechos humanos de homosexuales, transgénero y demás están pendientes en la legislación nacional debido al heterosexismo imperante en la sociedad. Por ello, la dispersión sexual choca con las concepciones tradicionales del género y las regulaciones morales, sociales y políticas, lo que trae consigo el rechazo hacia los homosexuales. (Fonseca, 2013)

En el caso peruano, la socióloga Liuba Kogan en su libro, recoge datos y fuentes sobre la discriminación en empresas de Lima Metropolitana, ya sea por racismo o por orientación sexual, que casi al final del texto llega a destacar. En esa mención ella revela que si bien conoce de casos de hombres homosexuales y se les considera o si quiera se habla de ellos en las grandes empresas y grandes cargos, frente al caso de mujeres lesbianas surge otra reacción, debido a que no se conoce, ni se habla de eso, por lo que parece como si se ignorara el tema o fuera una total aberración. Para quienes ocupan altos cargos en este tipo de empresas, tan solo la idea de tener una mujer lesbiana o un transexual entre ellos es un hecho terrible. Si en caso hubieran mujeres homosexuales en la empresa, se las ignora totalmente o en algunos casos que se haga muy visible su orientación sexual, se las despide. (Kogan, 2013)

Los prejuicios contra lesbianas son parte de un discurso ya normalizado por la sociedad y que no parece provocar grandes disonancias cognitivas entre las personas, tolerando en ocasiones la violencia. Esto puede provocar acciones violentas contra este grupo minoritarios, según David Morales  (2014), procurador de derechos humanos, hubo un aumento de 400% en los crímenes de odio, además de tortura y asesinato en la comunidad LGTBQ+ en los últimos 10 años y que no se pueden registrar el total de incidentes de violencia pues no cuentan con los suficientes recursos. Sin embargo, esta es una realidad continua que las activistas vienen denunciando por las redes sociales («Violencia Motivada por Prejuicio Contra las Personas LGBT en El Salvador», 2017). Finalmente, estas conductas y actitudes prejuiciosas pueden generar problemas de salud mental en sus víctimas, pues según Herek (1999) hay una correlación entre discriminación y angustia y estrés. lo que provocaría un daño relevante para las lesbianas (Gómez & Delgado,2012).

Además, la homosexualidad en hombres tradicionalmente es más positiva, pues provoca risas que un hombre con potencial para ejercer poder se representa de forma femenina, sin embargo la imagen de mujer homosexual es totalmente lo contrario: “se representa socialmente como la persona arribista. La mujer que no reconoce su posición social y se atreve a pretender la masculinidad, privilegio permitido sólo a los hombres biológicos. La lesbiana no da gracia. provoca temor. No es la primera vez que escuchamos comentarios y advertencias sobre la brutalidad -casi masculina- de la lesbiana. Se les presenta como «pasionales», que «se enamoran de todas las mujeres» y presentan grandes escenas de celos y de agresión. se representa socialmente como la persona arribista” (Toro,2012) .

En América Latina, una enorme diversidad y un complejo rango de significados organizan las relaciones sexuales entre las personas del mismo sexo. Por ende, se hace imposible examinar en profundidad la noción de «homosexualidades», comúnmente usada para referirse en general a la diversidad sexual, sin considerar el enorme conjunto existente de perspectivas y aproximaciones. Además, la homogeneización de la diversidad sexual, en una única categoría como «homosexual», podría crear un reduccionismo que no da cuenta de la enorme variedad existente de tipos de relaciones entre personas. Asimismo, diferentes categorías y etiquetas sexuales como «hombres que tienen sexo con hombres» (HSH), gay y otras, han sido cuestionadas en diversos contextos sociales por su carácter foráneo y extranjero. Por ende, las denominaciones locales y las propias formas de auto-denominación sexual también deben ser tomadas en cuenta como formas de reconocimiento y visibilización de esta pluralidad.

Por otro lado, aunque muchos países de la región tienen leyes que resguardan contra la discriminación hacia homosexuales y transexuales, estas no incluyen explícitamente la orientación sexual. En varios países latinoamericanos no hay legislaciones que reglamentan las uniones civiles, el matrimonio y la parentalidad en parejas del mismo sexo. Además, comparten un patrón común de doble estándar en relación al presente tema, lo que genera enormes disparidades en la situación de derechos civiles hacia gays, lesbianas y trans. Por ejemplo, en países como Chile se aprobó recientemente una ley antidiscriminación y un acuerdo de unión civil entre personas del mismo sexo; pero a la vez, es uno de los pocos países de la región donde aún persiste la inequidad en la edad de consentimiento de los actos sexuales entre homosexuales y heterosexuales. Asimismo, en Venezuela, Paraguay o Bolivia no disponen de buenas legislaciones anti discriminación hacia gays, lesbianas y trans comparados con otros países de la región. Por tanto, todo análisis respecto a los derechos civiles y la situación legal de homosexuales y transgénero, deberá incluir las complejas influencias culturales, políticas y religiosas que los afectan, a modo de comprender este tipo de contradicciones.

Por último, si bien en ningún país de América Latina se ejercen legalmente acciones represivas contra homosexuales, subsisten múltiples vías de expresión de la discriminación que infringen los derechos civiles de estas poblaciones. La situación de las personas trans es todavía muy precaria, tal como lo reportan algunos informes (CIDH, 2015 ), lo que requiere poner atención en las características propias que adquiere la discriminación hacia gays y lesbianas, y especialmente, aquella ejercida a personas trans, y sus efectos en dichas poblaciones.

Es sorprendente que a estas instancias de la actualidad siguen existiendo leyes basadas en el odio y que, aproximadamente el 40% de los miembros de la ONU se aferran a estas ideas para, supuestamente, preservar su identidad cultural. Un ejemplo de esto es Rusia, pues en este país existen leyes en contra de lo que ellos denominan como “propaganda homosexual” que es un concepto que podría tener relación con los derechos humanos por los que tanto luchan movimientos tales como LGTBI, etc. (ILGA, 2012).

Planteamiento de la perspectiva psicosocial y los prejuicios a mujeres homosexuales blog de psicologia

Un claro ejemplo de estos sucesos es Ecuador, en el 2009, el Taller de Comunicación Mujer, en su informe sombra al Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, dio a conocer los malos tratos y hasta torturas que recibían mujeres lesbianas y transgénero por parte de clínicas privadas, infringiendo claramente las leyes de su país. (OEML, 2014). Así mismo, en cuanto a instituciones del estado y entidades públicas se nota un exagerada homofobia, ya que se presentan una gran serie de trabas e impedimentos para realizar una denuncia y obstáculos para la restitución de derechos, en cuanto a las víctimas de homofobia o maltrato se refiere, pues más del 50% de los casos de denuncia no fueron sancionados. (INEC, 2013)

Thompson (1992), habla de que el feminismo en sí busca oponerse a la represión masculina y que la condición de lesbianismo dentro de esta comunidad no debería afectar los intereses de la misma por el simple hecho de ser mujeres. Pero en realidad aún existen prejuicios y discriminación hacia las mujeres lesbianas dentro de movimientos como el feminista, porque existe una minoría que cree que estas mujeres no están asumiendo su verdadero rol como mujer, lo cual es una contradicción para la ideología feminista. Lo que esto prueba es que incluso en grupos que celebran a la mujer y la reivindica existen muchos prejuicios aún

3.-A modo de conclusión: una pequeña reflexión

Muy a menudo en un contexto social como en el que nos encontramos, la heterosexualidad es la única manera aceptable de expresar la sexualidad, lo que lleva a que las mujeres lesbianas se sientan minimizadas; primero, porque son mujeres, y aunque desde los años 70 el movimiento radical feminista viene en aumento, aún se encuentran bajo un yugo opresor; y segundo, porque deciden expresarse sexualmente en base a lo que sienten. Sin embargo tal parece que por ser mujer este derecho se vea totalmente invisible ante a una sociedad tan profundamente machista.

El hecho de identificarse como lesbiana hace que los derechos sociales y políticos que una mujer debe tener, y que en realidad ni se respetan en su totalidad, se vuelven nulos. El estado abandona totalmente a mujeres lesbianas y hombres no heterosexuales ya que aún es mínima la cifra de países que en realidad se preocupan por todos sus ciudadanos, sin excepción alguna.  Es como lo que comenta Liuba Kogan, ella infiere que  hay una perspectiva machista hasta en la consideración de la preferencia sexual, se puede hablar con “más libertad” de hombres gays que de mujeres lesbianas (Kogan, 2013)

 

Referencias:

Violencia Motivada por Prejuicio Contra las Personas LGBT en El Salvador. (2017). Human Rigths First. Retrieved from http://www.humanrightsfirst.org/sites/default/files/El-Salvador-Issue-Brief-ES.pdf

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