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migraciones desde el punto de vista de niños y niñas

1.-Introducción:

Desde los inicios de la humanidad, la migración ha estado presente como un proceso fundamental que ha permitido un mejor desenvolvimiento del ser humano, siendo siempre necesario cierto nivel de adaptabilidad por parte de éste. Dicho fenómeno “implica un traslado de un lugar a otro, este movimiento puede darse al interior de los países como también fuera de ellos, es decir, de país a país” (Coronel, 2017, p. 57). Según Guidi (2015), la migración es un proceso no excluyente e histórico que ha ido en considerable aumento durante los últimos años tanto la migración internacional como la que se da en el interior de los países a nivel mundial.

 

Asimismo, se tiene que un proceso migratorio se lleva a cabo a través de dos procesos diferenciados: el formal, en el que la persona tiene acceso al mercado laboral, a los derechos civiles y asistencia médica; y el informal, aquellos que carecen de documentación y que pueden ser objeto de expulsión. Además, existen dos tipos de factores generadores de procesos migratorios: los denominados de expulsión o “Push Factors” y los de atracción o “Pull Factors”. Los primeros hacen referencia a las causas negativas sobre el lugar de origen que llevan a la persona a abandonar su hogar para encontrar mejores condiciones de vida. Estos pueden ser inestabilidad económica, fenómenos naturales, persecución, entre otros. Por otro lado, los segundos incluyen aquellos alicientes que conducen a la persona a ir a vivir a un nuevo lugar, tales como mejores salarios, un sistema educativo y de salud de calidad, paz, tierras, etc.

 

Las sociólogas Lourdes Gaitán (2006) e Iskra Pavez (2009; 2010; 2011 y 2013) abordan la problemática de la poca relevancia que se le otorga a la opinión del infante respecto a migrar a un lugar totalmente diferente, siendo Gaitán (2006) quien elabora un nuevo modelo sociológico de la infancia en la que se establece una nueva perspectiva respecto del grado de participación de los niños en los procesos decisorios de las migraciones, siendo denominado“actor social”con la intención de dejar de lado la perspectiva adultocéntrica tan extendida hasta el momento. Ambas investigadoras se han centrado en la población infantil como objeto de estudio en el contexto migratorio de América Latina e Europa, haciendo énfasis en  las dificultades que normalmente surgen durante el proceso de adaptación y los diversos prejuicios y estereotipos que se les atribuye a los infantes que migran, así como los efectos que éstos tienen sobre sus personalidades. Por otro lado, respecto de los recursos psicológicos de este grupo de personas, Guzmán, González, y Rivera (2014) concluyen que los niños migrantes no poseen un grado de conocimiento adecuado acerca de los peligros inherentes a  migrar y que llegan a desarrollar de manera efectiva sus recursos afectivos y mayor grado de madurez y responsabilidad frente a otros niños que no han atravesado por  un proceso migratorio. De igual manera, es importante resaltar que los estudios expuestos anteriormente no han sido enfocados en el contexto peruano, puesto que su objeto de estudio fueron  las poblaciones de países como México, Chile y Ecuador migrantes a países de Europa, principalmente España, siendo únicamente la investigación de Pavez (2010) la única encontrada en la que se trabajó con una población de niñas de origen peruano migrantes de Barcelona.

 

Por tanto, se tiene que en la actualidad no sólo migran personas adultas sino familias enteras. Es por eso que surge un nuevo tema de interés: los niños y niñas migrantes (NNM) (Guidi, 2015). Muchos de éstos suelen migrar solos y, en ocasiones con sus familias pero en la mayoría de ambos casos, sus opiniones no son tomadas en cuenta a la hora en que el grupo familiar toma la decisión de migrar.

2.-Los niños dentro del proceso migratorio: características evolutivas, expectativas, experiencias infantiles y fuentes de apoyo durante el proceso de adaptación al nuevo hogar

Los niños dentro del proceso migratorio: características evolutivas, expectativas, experiencias infantiles y fuentes de apoyo durante el proceso de adaptación al nuevo hogar

El fenómeno migratorio data desde la época prehispánica habiendo sido motivado por diversos factores dependiendo del contexto social, político e histórico en el que ha llevado a cabo. Sin embargo, es en el siglo XX que llega adquirir especial fuerza y relevancia (Maguiña, 2016) debido a que las oleadas migratorias de provincia a la capital en esta época comenzaron a reorganizar la estructura social del Perú; al punto que diversos historiadores peruanos han señalado a la década de 1940 como un periodo en el cual se evidencia la presencia de una ingente masa migratoria conformada principalmente por habitantes de los andes peruanos hacia la capital en la búsqueda de mejores condiciones de vida (cuidado de la salud, educación, mejores oportunidades de trabajo) de las cuales carecían en sus lugares de origen (Górska, 2016). Según Maguiña (2016), en el año 1940 aproximadamente el  36% de la población de Lima-Callao era foránea de modo que la capital peruana contaba con aproximadamente 400 000 migrantes, los cuales provenían de diversas zonas del interior del país. Sin embargo, es en la década de 1950 en la que se puede apreciar con más intensidad el fenómeno migratorio de provincia hacia la capital peruana debido al creciente proceso de urbanización que se estaba llevando a cabo en el Perú.

 

En el interior de un grupo familiar el tomar la decisión de migrar del lugar de origen viene dado por lo general, mediante la decisión conjunta de sus integrantes, puesto que no se puede olvidar que el hecho de participar en un proceso migratorio implica la asunción de una serie de cambios tanto para la vida familiar como para la experiencia individual de cada uno de sus miembros. Sin embargo, según la socióloga Lourdes Gaitán (2008), el grupo social conformado por los niños, niñas y adolescentes migrantes no cuentan con herramientas efectivas de participación dentro de las decisiones migratorias (como se citó en Pavez, 2009, p. 274), en otras palabras, el punto de vista de los integrantes infantiles dentro de las familias con respecto a la decisión de migrar como grupo resulta en la mayoría de los casos, escasamente considerado. Asimismo, cabe resaltar que para esta misma autora, la figura del niño resulta sumamente importante dentro del marco social, al punto de llegar a definirla como una parte importante de la estructura de la sociedad al punto que los niños son definidos como “actores sociales” (Gaitán 2008 como se citó en Pavez, 2009, p. 274), es decir,  que son agentes potencialmente capaces de influir en los fenómenos sociales y no de simplemente tener el papel de observadores o testigos de éstos.

3.-Efectos de la Migración en Niños y Niñas

efectos de la migración en niños psicologia autodidacta

La migración, desde el punto de vista de Mazurek (2009), siempre ha tenido un impacto psicológico en todas las personas que la viven. Pueden experimentar miedo, soledad, nostalgia, inseguridad, timidez, etc; diversos aspectos que influyen en el proceso de aculturación que resultan totalmente distintos en cada persona y que repercuten en sus relaciones interpersonales y su forma de adaptarse y vivir en el nuevo contexto (como se citó en Coronel, 2013, p. 61).

 

Asimismo, Franz Coronel (2013) menciona que a raíz de un proceso migratorio se dan cambios muy importantes a nivel psicológico y social, ya que el desenvolvimiento y la forma de relacionarse con las personas naturales del lugar de destino es distinto al que se tiene con aquellas en el lugar de origen. Estos cambios no distinguen edad pues, todos aquellos que migran lo experimentan.

Ahora bien, los comportamientos de los migrantes siguen determinados valores en base a su desarrollo histórico – cultural que pueden ser congruentes o no con los valores de la nueva comunidad y, al ser la personalidad un rasgo adquirido por el sujeto en base a su interacción con la naturaleza y la sociedad, esta puede variar debido a las nuevas demandas del ambiente. Por ejemplo, una persona segura de sí misma puede encontrarse en un ambiente en el que sus recursos psicológicos no resulten  suficientes y esto provoque inseguridad en ella y por ende introversión.

Este autor menciona que, de no darse un buen proceso de aculturación, se generan crisis manifestadas en estados de confusión, incapacidad y desorganización. Además, este proceso implica que la persona realice cambios en sus hábitos de vida, su lengua (en algunos casos), costumbres y alimentación. Por tanto, una persona que no tenga una personalidad segura de sí misma puede verse afectada por la discriminación, la xenofobia y la distinción de clase.

Según Guzmán, González, y Rivera (2014), el ser humano está predispuesto a adaptarse a nuevos contextos sociales pero no siempre lo consigue de forma exitosa. Menciona que el proceso de adaptación depende de cada uno y de la personalidad que este tenga, razones por las que migra, apoyo que le brinda la nueva sociedad y que tan bien integrada este su identidad cultural.

Una gran fuente de adaptación de la persona son los recursos psicológicos que presenta. Estos dan poder a la persona para solucionar situaciones percibidas como amenazadoras o estresantes; algunos son adquiridos de forma genética y otros desarrollados mediante las experiencias de la vida (Guzmán, González y Rivera, 2014). Debido a que los recursos se moldean con el pasar de la vida, el ser humano tiene la posibilidad de “reconsiderar e implementar nuevas estrategias” (Guzmán, González y Rivera, 2014, p. 704)

Estas autoras mencionan un factor que ha tomado gran importancia en como un sujeto sometido a una situación de estrés o adversidad la enfrenta con eficacia: la resiliencia. Por medio de este mecanismo, las personas superan situaciones, “desarrollando nuevos potenciales que dan la pauta de conseguir una vida con calidad” (Guzmán, González y Rivera, 2014, p. 704). Pero no en todos se da este fenómeno.

Guzmán, González y Rivera (2014), realizaron un estudio en México con niños y niñas migrantes en el obtuvieron como resultado que estos sujetos presentaban mayor desarrollo en sus recursos afectivos ya que hablaban sobre sus emociones y sentimientos con mayor facilidad. Descubrieron que estos niños tienen diversas estrategias para manejar sus emociones ante la lejanía de sus familiares,  para autorregularse y para mantener un equilibrio interno. Estos niños al tener un problema recurren a su familia nuclear, se refugian en ellos. “La dedicación y empeño que le prestan a la escuela es una forma de compensar el sacrificio del sujeto migrante” (Guzmán, González y Rivera, 2014, p. 708).

Referencias:

Coronel, F. (2013). Efectos de la migración en el proceso de aprendizaje – enseñanza y su tratamiento desde la escuela. Integra Educativa, (6) 1, 57-77. Recuperado de http://www.scielo.org.bo/pdf/rieiii/v6n1/v6n1a04.pdf

 

Gaitán Muñoz, L. (2006). La nueva sociología de la infancia. Aportaciones de una mirada distinta. Política y Sociedad, 43 (1), 9-26. Recuperado de http://revistas.ucm.es/index.php/POSO/article/viewFile/POSO0606130009A/22625

 

Górska, K. (2016). Todas las sangres- Peruvian Multiculturalism in a migrant settlement of Metropolitan Lima. Ad Americam. Journal of American Studies, (17),79-92. Recuperado dehttps://search.proquest.com/openview/d7571c2332a22a6a6cde25c0aa09adda/1.pdf?pq-origsite=gscholar&cbl=2030182

 

Guidi, A. (2015). Conceptos generales sobre migración y niñez: Un referente para la acción en la protección integral de niños, niñas y adolescentes (1.aed.). Estados Unidos: Procesos Digitales SAS

Guzmán, K., González. B. y Rivera, M. (2014). Recursos psicológicos y percepción de la migración en menores con familiares migrantes. Revista latinoamericana de ciencias sociales niñez y juventud, 13(2), 701-714. Recuperado de http://www.scielo.org.co/pdf/rlcs/v13n2/v13n2a11.pdf

 

Hernández-Sampieri, R.,  Fernández , C., Baptista L. (2014). Metodología de la Investigación..(6aed). México D.F: Mc Graw Hill.

 

Maguiña, E. (2016). Esbozo de las migraciones internas en el siglo XX y primera década del siglo XXI y su relación con los modelos de desarrollo económico en el Perú. Anales Científicos. 77(1). 17-28. Recuperado de http://revistas.lamolina.edu.pe/index.php/acu/article/view/622/pdf_6

 

Papalia, D., Feldman, R., Martorell, G. (2012). Desarrollo humano. ( 12aed. Edición). México D.F: Mc Graw Hill.

 

Pavez, I. (2009). Los niños como actores en los procesos migratorios. Implicaciones de cooperación. Papers (92) 2009, 273-276. Recuperado de https://papers.uab.cat/article/view/v92-pavez/pdf-es

 

Pavez, I. (2011). Migración infantil: rupturas generacionales y de género. Las niñas peruanas en Barcelona y Santiago de Chile. (Tesis doctoral, Universitat Autónoma de Barcelona, España). Recuperado de https://ddd.uab.cat/pub/tesis/2011/hdl_10803_79139/ips1de1.pdf

 

Pavez, I. (2013). Los significados de ser “niño o niña migrante”: Conceptualizaciones desde la infancia peruana en Chile. Polis (35). 2-19. Recuperado de http://sitios.dif.gob.mx/cenddif/wp-content/Archivos/BibliotecaDigital/LosSignificadosDeSerNinoMigrante.pdf?fbclid=IwAR16q1WEJxbhsV4Inonn59YFJ5plGtNTcqEgjg8xpjfEAeEEC2QKgxZ6H4I