fbpx

Escrito Por: Adriana Carolina Peña Espinoza

Instagram: @psicohistoriasinfantiles

Lic en Psicología mención Clínica con enfoque en niños y adolescentes Especializada en inteligencia Emocional Infantil.
Además Autora de Los siguientes libros infantiles terapéuticos:

1. «Emociones con final feliz» (12 cuentos para trabajar emociones, valores, procesos internos y habilidades socioemocionales a partir de 7 años en adelante)
2. «Quererme es poder» (5 cuentos para trabajar la autoestima y el autoconcepto a partir de los 5 años en adelante)
3. «Los viajes mágicos de Saúl» (un cuento para reconocer y manejar emociones básicas a partir de los 4 años en adelante)
4. «El Niño dinamita» (un cuento ideal para fomentar la toma de conciencia, la tolerancia y el respeto frente al deficit de atención. A partir de los 7 años en adelante)

Las emociones! Guau! unas señoritas a las que se les ha subestimado por muchos años, incluso hasta el punto de recomendar que sean «controladas» como si se tratase de rebeldes impulsos indeseables que nos meten en problemas y es mejor tener restringidos o incluso ocultos sin expresión.

Afortunadamente hoy en día se sabe y con fundamento científico, que las emociones lejos de interferir en nuestro desarrollo y aprendizaje juegan un papel importantísimo en ambos aspectos; incluso llegando a ser las que determinan nuestro bienestar y el adecuado desarrollo de la personalidad.

1. Las emociones nacen o se hacen?

Las emociones son valoraciones externas y/o internas que nos distinguen de las otras especies junto a nuestra capacidad de razonar, no en vano este combo nos hace ubicarnos por encima en la escala evolutiva, y es que definitivamente la razón y la emoción nos hacen superiores; pero también pueden hacernos vulnerables si no los sabemos integrar.

Desde que venimos al mundo, las emociones básicas están presentes de manera innata y protagonizan nuestras experiencias vitales teniendo en principio una función meramente adaptativa que nos sirve de vehículo de supervivencia; pero más adelante cuando empezamos a relacionarnos esta función se expande adquiriendo también un sentido social y motivacional que incluso nos ayuda a desarrollar nuestra autoestima , nuestra identidad, nuestra inteligencia y posteriormente nuestra personalidad. Las emociones definitivamente tienen un papel protagónico desde incluso antes de nuestro nacimiento y nos van a acompañar durante toda la vida.

2. Las emociones juegan un papel más allá de la adaptación y la supervivencia

Las emociones mueven nuestro mundo dándole sentido, nos empujan a vivir y a querer estar vivos. Son la base sobre la cual nos mantenemos en interacción constante con lo que nos rodea y con nosotros mismos.
De nuestras emociones dependen incluso nuestra curiosidad y nuestra atención y por lo tanto nuestro razonamiento y la toma de decisiones.

En resumen son el motor por el cual accionamos cada una de nuestras intenciones.

Las emociones nos acercan o nos alejan de todo aquello lo que consideramos placentero o displacentero. Y son las responsables de cada respuesta que damos.

No en balde en las últimas décadas se han convertido en objeto fundamental de estudio para comprender nuestros comportamientos y darnos herramientas que nos ayuden a manejar los retos de la vida de una manera satisfactoria.

3. Conocer más a fondo sobre las emociones solo nos ha corroborado una cosa

Conocer más a fondo sobre las emociones

Debemos aprender a manejar las propias emociones y no a reprimirlas como habíamos venido haciendo durante siglos.

Piensa en esto:

Uno de cada tres niños en educación primaria no consigue adaptarse, imagina lo duro que puede ser el aprendizaje siendo este su único entorno social. Si esta situación persiste durante sus primeros años de vida el niño queda desprovisto de habilidades socioemocionales haciendo que posteriormente al llegar a la adolescencia no acabe de encajar, repercutiendo gravemente sobre su autoestima y su identidad y peor aún, haciéndolo propenso a recurrir a los ritos arcaicos de nuestra especie para defenderse, como lo son la violencia y las adicciones..

Viéndolo así le comenzamos a dar el lugar que corresponde y se empieza a hacer clave el desarrollo de una adecuada inteligencia emocional que pueda guiarnos en el autoconocimiento y en la utilización de recursos internos apropiados para tomar mejores decisiones.

4. Pero en sí, qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional podríamos decir que es la habilidad para tomar conciencia de las propias emociones y de las de los demás y a su vez la capacidad para regularnos y hacernos responsables de las mismas.

Para poder alcanzar dicha autorregulación emocional es indispensable lograr una especie de balance, un difícil equilibrio entre la impulsividad y la represión del sentir, ya que ambos polos nos traen consecuencias completamente perjudiciales.

Es justamente De la conciencia y la regulación de nuestras emociones de quien depende que adquiramos las condiciones para afrontar los retos que nos plantea la vida. Por eso es vital que la educación de nuestros estados internos sea impartida incluso desde antes del nacimiento.

5. Para Daniel Goleman quien divulgó el concepto de inteligencia emocional, esta se resume en:

• conocer las propias emociones
• manejar las emociones
• motivarse a sí mismo
• reconocer las emociones de los demás
• y establecer relaciones positivas con otras personas.

Particularmente Considero que para lograr una buena autorregulación emocional, es decir un balance entre nuestro impulso y el descontrol, es necesario que el individuo tenga ciertas competencias emocionales y para eso en mi experiencia en consulta con niños, adolescentes y adultos he comprobado prácticas que favorecen la autorregulación.

6. Algunas Prácticas que favorecen la autorregulación emocional

autorregulación emocional en niños

⁃ Sostener un diálogo interno positivo.
⁃ Manejar el estrés
⁃ Tener afirmaciones que nos motiven
⁃ Practicar una comunicación asertiva.

Sin embargo, hay que tomar en consideración que estas competencias no surgen de la nada, no es tan fácil como desearlas y que aparezcan y se instauren en nosotros, hay que contar con recursos y con mucha práctica; al igual que con habilidades cognitivas y emocionales. Además también se requiere de un entrenamiento y de haber construido previamente una buena autoestima, unos niveles adecuados de autoconfianza, automotivación y responsabilidad. De esta manera podremos desarrollar buenas habilidades socio emocionales que nos ayudarán a construir competencias que harán más viables y amenas nuestras relaciones interpersonales (con los demás) y también las intrapersonales (con nosotros mismos)

Al fin y al cabo todas Nuestras relaciones, tanto las internas como las externas están entretejidas de Emociones! Y eso es fascinante!

7. Hasta donde abarca entonces la inteligencia emocional?

Pues para ser honestos Tener adecuadas competencias emocionales va a determinar que podamos construir o no un clima social favorable en la escuela en el trabajo y en nuestra familia. En resumen la manera en la que manejamos nuestras emociones afecta directamente todos nuestros ámbitos de desempeño.

Me imagino que habiendo escuchado todo esto ya te queda más claro lo indispensable que puede llegar a ser la educación emocional desde edades tempranas (incluso desde el vientre materno) …. Pero aún la cosa va más allá. Porque además de construir un clima favorable de relaciones la educación emocional es una forma de prevención de riesgos futuros que pueden desencadenarse precisamente por la falta de conciencia y del manejo adecuado de nuestros estados internos en las primeras etapas de vida. Con riesgos futuros me refiero a conductas disruptivas, desórdenes o trastornos como la agresividad ,consumo de drogas, estrés, ansiedad, depresión, violencia bullying, suicidio etc.

Habiendo dicho esto y dejando clara su importancia y su alcance.

8. Hablemos ahora un poco de Educación emocional

Hagámoslo a través de la siguiente pregunta:

Será entonces posible estructurar un plan objetivo para educar en nuestros niños y jóvenes la conciencia, el reconocimiento y el manejo adecuado de sus emociones y las de los demás?

Pues no solo es posible. Es indispensable!

9. Aquí te cuento cuáles serían Los objetivos fundamentales de la educación emocional desde edades tempranas

• identificar y reconocer nuestras propias emociones
• identificar las emociones de los demás
• manejar nuestras emociones adecuadamente
• desarrollar habilidades para autorregular nuestras emociones
• tener adecuados niveles de tolerancia a la frustración
• prevenir los efectos que pueden tener la vivencia de emociones negativas.
• Desarrollar habilidades para generar emociones positivas
• desarrollar habilidades para motivarnos a nosotros mismos
• adoptar una actitud positiva ante la vida y
• Fomentar la resiliencia

10. El papel de la familia en el desarrollo de la inteligencia emocional

No puedo olvidar destacar que a pesar de que podamos estructurar un plan donde hagamos de la educación emocional una asignatura tan importante como las matemáticas dentro de las aulas nuestra primera escuela de educación emocional debe ser siempre nuestra familia.

Es en el contexto familiar donde tenemos las primeras oportunidades para desarrollar nuestras competencias emocionales. De cada experiencia en el seno familiar surgen nuestras primeras emociones y de estas nuestras primeras competencias emocionales; es luego en nuestras vivencias posteriores cuando nos relacionamos en otros ambientes con compañeritos, con maestras y con otras pares y figuras de autoridad donde aprendemos, practicamos y corroboramos las habilidades que hemos ido desarrollando en nuestro hogar.

A través del vínculo y del apego seguro que se crea entre padres e hijos se aprende a vivir o no en bienestar. Por eso los padres deben ser un referente para apoyar y desarrollar las competencias emocionales en sus hijos y el primer paso para ese desarrollo es tomar conciencia de nuestras propias emociones como padres.

11. En resumen

Así como es indispensable educar las emociones desde el seno de la familia lo es también incluir programas educativos desde el aula para que los niños puedan introducir conocimientos sobre las emociones desde las etapas más tempranas de su vida ya que es en edades tempranas donde se dan las bases del aprendizaje y de nuestra autoestima. Las actividades que se desarrollan en el aula son el principal vehículo para desarrollar las competencias sociales y emocionales y es de allí de donde provienen los conocimientos que nos permiten ser más inteligentes de manera inter e intrapersonal. El entorno escolar es imprescindible para favorecer la educación emocional y por supuesto para integrarla en las diversas áreas del desempeño del niño, por esta razón la comunicación debe ser siempre bidireccional entre la familia y la escuela donde podamos establecer la conexión necesaria para que el niño desarrolle y ponga en práctica su inteligencia tanto emocional como cognitiva y con esto propiciar un clima de aprendizaje y autorregulación que además le permita al niño evitar situaciones y conductas de riesgo que puedan traer consecuencias desfavorables en su vida adulta.

12. Dentro se las herramientas que recomiendo para trabajar la educación emocional

En niños a partir de los 0 años en adelante de manera individual y/o grupal está la lectura y todas las actividades relacionadas con cuentos infantiles enfocados emociones y habilidades socioemocionales.

Suscríbete y obtén más libros gratuitos, artículos, cursos y recursos para aprender psicología

Suscríbete y obtén más libros gratuitos, artículos, cursos y recursos para aprender psicología

No te preocupes nosotros también odiamos el spam, te prometemos enviarte solo contenido de psicología 

Te has registrado de manera exitosa